Estamos al borde de el comienzo de un nuevo ciclo. Empieza un año lleno de competencias y desafíos.
Verdugo Carreño, capítulo 2014.
Los espero, pasen seguido. Verdugo.
La leonera (Diario de un peleador)
jueves, 27 de marzo de 2014
domingo, 6 de octubre de 2013
Fuerza de Voluntad.
Cuando una persona está decidida a conseguir algo, cuando de verdad quiere una cosa, va, hace lo que tenga que hacer y lo consigue. Punto final. Nadie puede oponerse, nada puede negárselo. Excepto una persona, él mismo.
La vida me enseñó a lo largo de los años que cada ser humano puede hacer cualquier cosa que se proponga, sin importar las circunstancias, sin importar los hechos. Sin excusas, sin limitaciones. Todo depende de la fuerza de voluntad, tener los pies en la tierra y saber de verdad que es lo que se quiere.
Una vez que vas mas allá de tu propia limitación mental y te planteás seria y sinceramente lo que querés hacer con tu vida, ya podés considerarlo hecho, solamente es cuestión de tiempo. Parece sencillo, pero es mucho mas complicado que cualquier cosa, personalmente hablando.
Si no existe la motivación, no existe el motivo, entonces no existe nada. Si invento la motivación, de cualquier lado, entonces ya cumplí con la tarea mas grande, lo demás son hechos, concretos y puntuales.
Estoy orgulloso de poder decir que tengo una voluntad de hierro. De haberme sobrepuesto a los peores estados por los que puede pasar un ser humano. De no tener prejuicios, de ningún tipo. Ni racistas, ni sexistas, ni ideológicos. De no reírme de chistes sobre nacionalidades o tonos de piel. De no poderme tomar en serio el feminismo ni el machismo, de quedar mal cuando un tipo me hace un comentario acerca de la anatomía de una mujer y de no saber que contestar a la gastada pregunta "¿le das?" De no tener preconceptos, ni religiosos, ni políticos, ni de medios o estilos de vida, valiéndome solo de mi buen juicio y de hechos, que valen mucho mas que cualquier palabra, para formarme ideológicamente.
Estoy orgulloso de ser un rebelde que muere por su causa. De ser alguien que desencaja en todos lados. De ser la oveja negra de todos los grupos. De ser alguien coherente consigo mismo y con lo que lo rodea. De levantar mi bandera una y otra vez, con los dientes rotos, escupir sangre a un lado y seguir firme, estoico, en mi postura ideológica, que defiendo a muerte. De querer cambiar el mundo. De entenderme con la juventud en todos sus aspectos. De creer que de hecho estoy cambiándolo, porque ellos son nuestro cambio positivo. Estoy feliz de que me hagan a un lado porque no estoy en la idiotez general. No me gustan las películas, creo que son estúpidas, ni siquiera miro la televisión. Vivo con los pies en la tierra y con un grado de conciencia total, despierto a la realidad tal como es, sin mentiras ni censura. Eso hace que muchas gente piense que soy raro y no me invite a sus fiestas ni a salir y muchas veces no quieran interactuar.
Tengo un espíritu indomable y una mentalidad excepcionalmente fuerte, extraordinaria. Viví cosas que a muchas personas las hubiesen afectado para mal., pero hoy soy una persona íntegra. Un claro ejemplo es mi hermana, que vivió casi la misma vida que yo y hoy esta marginada y subsistiendo. Eramos muy chicos y no voy a negar que me vi afectado también, pero es evidente que ella no tiene la misma fuerza mental y espiritual que yo, que salí adelante sin que me importe nada y sin caer en la mística o lo sobrenatural, excusas de débiles.
Este año me propuse hacer mi vida, empezar una nueva etapa y cumplir mis sueños, cueste lo que cueste. Entreno todos los días, hago Tae Kwon-Do, Boxeo, MMA, Jiu Jit-Su brasilero; doble o triple turno de lunes a sábados. Hago una rutina de entrenamiento físico que a muchos les podría parecer muy exigente, y la hago todos los días, además hago trabajos de musculación y cambios de ritmo en mi rutina. En mis ratos libres cultivo mi mente con libros de ciencia y cultura, no pierdo el tiempo, no ingiero alimentos ni bebidas que me perjudiquen. No uso ningún tipo de droga o medicamento, ni siquiera aspirinas o analgésicos. Tengo capacidades artísticas, pero no dejo que esta influencia me domine, no escapo a la imaginación. Me levanto a las 4 de la mañana todos los días cuando estoy en competencia. Los Domingos, si no tengo algún torneo o pelea, tengo una rutina de entrenamiento pautada, casi siempre la hago junto con mi hermano o con algún amigo. No necesito descansar, no necesito inactividad. Además, Doy clases en varios gimnasios.
Muchas personas dicen que exagero, que me rompo el culo, que me voy a morir, que estoy loco ... Pero lo que no saben es que tengo fuerza de voluntad y que para mí es lo mas normal del mundo llevar este estilo de vida, porque estoy haciendo realidad mis objetivos. Los mediocres dicen: Hacer realidad un sueño. No es un sueño, es una realidad y la vivo día a día.
Siento que puedo hacer cualquier cosa que me proponga, porque tengo la capacidad. Siento que voy a trascender socioculturalmente, porque mi vida no va a pasar desapercibida. Siento que soy un ejemplo de persona particular, porque mi legado va a ser importante. Siento que soy una influencia, porque sé lo que quiero y tengo los pies en la tierra.
Tengo una frase de mi autoría escrita en un papel y pegada en la cabecera de mi cama, dice: "MI VIDA ES LO QUE YO QUIERO QUE SEA, LO QUE YO HAGA QUE SEA. TODO DEPENDE DE MIS DECISIONES. LO MAS IMPORTANTE CADA DÍA ES UN CAMBIO DE ACTITUD HACIA EL CRECIMIENTO, HACIA ALGO MEJOR: CAMBIAR EL MUNDO."
Esta es mi mentalidad, esto es lo que soy: Una persona ingobernable. Porque estoy orgulloso de decir que tengo una fuerza de voluntad inquebrantable.
La vida me enseñó a lo largo de los años que cada ser humano puede hacer cualquier cosa que se proponga, sin importar las circunstancias, sin importar los hechos. Sin excusas, sin limitaciones. Todo depende de la fuerza de voluntad, tener los pies en la tierra y saber de verdad que es lo que se quiere.
Una vez que vas mas allá de tu propia limitación mental y te planteás seria y sinceramente lo que querés hacer con tu vida, ya podés considerarlo hecho, solamente es cuestión de tiempo. Parece sencillo, pero es mucho mas complicado que cualquier cosa, personalmente hablando.
Si no existe la motivación, no existe el motivo, entonces no existe nada. Si invento la motivación, de cualquier lado, entonces ya cumplí con la tarea mas grande, lo demás son hechos, concretos y puntuales.
Estoy orgulloso de poder decir que tengo una voluntad de hierro. De haberme sobrepuesto a los peores estados por los que puede pasar un ser humano. De no tener prejuicios, de ningún tipo. Ni racistas, ni sexistas, ni ideológicos. De no reírme de chistes sobre nacionalidades o tonos de piel. De no poderme tomar en serio el feminismo ni el machismo, de quedar mal cuando un tipo me hace un comentario acerca de la anatomía de una mujer y de no saber que contestar a la gastada pregunta "¿le das?" De no tener preconceptos, ni religiosos, ni políticos, ni de medios o estilos de vida, valiéndome solo de mi buen juicio y de hechos, que valen mucho mas que cualquier palabra, para formarme ideológicamente.
Estoy orgulloso de ser un rebelde que muere por su causa. De ser alguien que desencaja en todos lados. De ser la oveja negra de todos los grupos. De ser alguien coherente consigo mismo y con lo que lo rodea. De levantar mi bandera una y otra vez, con los dientes rotos, escupir sangre a un lado y seguir firme, estoico, en mi postura ideológica, que defiendo a muerte. De querer cambiar el mundo. De entenderme con la juventud en todos sus aspectos. De creer que de hecho estoy cambiándolo, porque ellos son nuestro cambio positivo. Estoy feliz de que me hagan a un lado porque no estoy en la idiotez general. No me gustan las películas, creo que son estúpidas, ni siquiera miro la televisión. Vivo con los pies en la tierra y con un grado de conciencia total, despierto a la realidad tal como es, sin mentiras ni censura. Eso hace que muchas gente piense que soy raro y no me invite a sus fiestas ni a salir y muchas veces no quieran interactuar.
Tengo un espíritu indomable y una mentalidad excepcionalmente fuerte, extraordinaria. Viví cosas que a muchas personas las hubiesen afectado para mal., pero hoy soy una persona íntegra. Un claro ejemplo es mi hermana, que vivió casi la misma vida que yo y hoy esta marginada y subsistiendo. Eramos muy chicos y no voy a negar que me vi afectado también, pero es evidente que ella no tiene la misma fuerza mental y espiritual que yo, que salí adelante sin que me importe nada y sin caer en la mística o lo sobrenatural, excusas de débiles.
Este año me propuse hacer mi vida, empezar una nueva etapa y cumplir mis sueños, cueste lo que cueste. Entreno todos los días, hago Tae Kwon-Do, Boxeo, MMA, Jiu Jit-Su brasilero; doble o triple turno de lunes a sábados. Hago una rutina de entrenamiento físico que a muchos les podría parecer muy exigente, y la hago todos los días, además hago trabajos de musculación y cambios de ritmo en mi rutina. En mis ratos libres cultivo mi mente con libros de ciencia y cultura, no pierdo el tiempo, no ingiero alimentos ni bebidas que me perjudiquen. No uso ningún tipo de droga o medicamento, ni siquiera aspirinas o analgésicos. Tengo capacidades artísticas, pero no dejo que esta influencia me domine, no escapo a la imaginación. Me levanto a las 4 de la mañana todos los días cuando estoy en competencia. Los Domingos, si no tengo algún torneo o pelea, tengo una rutina de entrenamiento pautada, casi siempre la hago junto con mi hermano o con algún amigo. No necesito descansar, no necesito inactividad. Además, Doy clases en varios gimnasios.
Muchas personas dicen que exagero, que me rompo el culo, que me voy a morir, que estoy loco ... Pero lo que no saben es que tengo fuerza de voluntad y que para mí es lo mas normal del mundo llevar este estilo de vida, porque estoy haciendo realidad mis objetivos. Los mediocres dicen: Hacer realidad un sueño. No es un sueño, es una realidad y la vivo día a día.
Siento que puedo hacer cualquier cosa que me proponga, porque tengo la capacidad. Siento que voy a trascender socioculturalmente, porque mi vida no va a pasar desapercibida. Siento que soy un ejemplo de persona particular, porque mi legado va a ser importante. Siento que soy una influencia, porque sé lo que quiero y tengo los pies en la tierra.
Tengo una frase de mi autoría escrita en un papel y pegada en la cabecera de mi cama, dice: "MI VIDA ES LO QUE YO QUIERO QUE SEA, LO QUE YO HAGA QUE SEA. TODO DEPENDE DE MIS DECISIONES. LO MAS IMPORTANTE CADA DÍA ES UN CAMBIO DE ACTITUD HACIA EL CRECIMIENTO, HACIA ALGO MEJOR: CAMBIAR EL MUNDO."
Esta es mi mentalidad, esto es lo que soy: Una persona ingobernable. Porque estoy orgulloso de decir que tengo una fuerza de voluntad inquebrantable.
domingo, 21 de julio de 2013
Vale la pena.
A veces cuando tengo un rato libre, entre un entrenamiento y otro, o cuando estoy concentrándome para una competencia me pongo a pensar y hago reflexiones que una y otra vez me sorprenden. Si bien tengo como principio la idea de no pensar mucho, porque siempre termina pesando, definitivamente hay momentos que son para pensar. En esos momentos es casi imposible no replantearme algunas cosas. Cuando me levanto a la madrugada y me duele todo el cuerpo, pero sé que si no me levanto voy a perder algo que no voy a poder recuperar nunca, me termino levantando igual. No lo dudo, pero en determinados puntos llega siempre la misma pregunta: "¿Vale la pena?".
Se podría decir que la vida que llevo es muy sacrificada y llena de dolor e incertidumbre. Se podría decir que estoy entregando mi salud, mi juventud y mi integridad a cambio de algo que no tiene ni mucho valor ni mucho significado para el que lo ve desde afuera. Se podría decir que estoy un poco loco. A mi no me caben dudas. Pero porque sé muy bien que es lo que quiero y la inestabilidad no es compatible conmigo. Sé adonde voy y no me importa si otros pueden o no verlo.
Hace poco tuve una semana con dos competiciones seguidas, torneos de Jiu Jit-Su y Tae Kwon-Do. El Lunes anterior, cuando me levanté todavía era de noche y había un par de grados bajo cero. Mientras me lavaba la cara pensé que las cosas se me estaban dando muy bien, pero que ponerse a la altura de las circunstancias no iba a ser para cualquiera. Esa semana entrené dos veces el Lunes, dos veces el Martes, dos veces el Miércoles. El Jueves viajé a Capilla del señor a competir, el Viernes era feriado, así que fuimos con mi hermano al gimnasio y nos encerramos a entrenar, terminamos a las once y media de la noche, como cualquier día de semana. El Sábado hicimos el entrenamiento especial (cuatro horas) y el Domingo me levanté a las cinco de la mañana para participar de la organización de la copa provincia de Buenos Aires (Torneo de Tae Kwon-Do), para después pelear seguidamente.
Ese mismo día a la noche llegué a una conclusión. Me dolía la cabeza, por la acumulación de golpes y estrangulaciones, sentía que me iban a explotar los brazos, los codos y los hombros, tenía el kimono y el dobok, recién lavados, ensangrentados, mis piernas tenían, contados, mas de quince hematomas, las articulaciones de los dedos me dolían intensamente, una rodilla la tenía lastimada, así que caminaba rengueando, y en determinado momento, me di cuenta de que me temblaban las manos. Pero estaba contento, feliz conmigo mismo. Y al final del día, al final de la semana, mi conclusión fue que valió la pena todo. Cada minuto entrenando, cada gota de sudor, cada esfuerzo, cada dolor, todo formó parte de mi experiencia.
Por eso cada vez que surge, de afuera o de adentro, la gastada pregunta: "¿Vale la pena?" La respuesta siempre es la misma: "Vale la pena". Y no tengo ninguna duda de que es así.
Se podría decir que la vida que llevo es muy sacrificada y llena de dolor e incertidumbre. Se podría decir que estoy entregando mi salud, mi juventud y mi integridad a cambio de algo que no tiene ni mucho valor ni mucho significado para el que lo ve desde afuera. Se podría decir que estoy un poco loco. A mi no me caben dudas. Pero porque sé muy bien que es lo que quiero y la inestabilidad no es compatible conmigo. Sé adonde voy y no me importa si otros pueden o no verlo.
Hace poco tuve una semana con dos competiciones seguidas, torneos de Jiu Jit-Su y Tae Kwon-Do. El Lunes anterior, cuando me levanté todavía era de noche y había un par de grados bajo cero. Mientras me lavaba la cara pensé que las cosas se me estaban dando muy bien, pero que ponerse a la altura de las circunstancias no iba a ser para cualquiera. Esa semana entrené dos veces el Lunes, dos veces el Martes, dos veces el Miércoles. El Jueves viajé a Capilla del señor a competir, el Viernes era feriado, así que fuimos con mi hermano al gimnasio y nos encerramos a entrenar, terminamos a las once y media de la noche, como cualquier día de semana. El Sábado hicimos el entrenamiento especial (cuatro horas) y el Domingo me levanté a las cinco de la mañana para participar de la organización de la copa provincia de Buenos Aires (Torneo de Tae Kwon-Do), para después pelear seguidamente.
Ese mismo día a la noche llegué a una conclusión. Me dolía la cabeza, por la acumulación de golpes y estrangulaciones, sentía que me iban a explotar los brazos, los codos y los hombros, tenía el kimono y el dobok, recién lavados, ensangrentados, mis piernas tenían, contados, mas de quince hematomas, las articulaciones de los dedos me dolían intensamente, una rodilla la tenía lastimada, así que caminaba rengueando, y en determinado momento, me di cuenta de que me temblaban las manos. Pero estaba contento, feliz conmigo mismo. Y al final del día, al final de la semana, mi conclusión fue que valió la pena todo. Cada minuto entrenando, cada gota de sudor, cada esfuerzo, cada dolor, todo formó parte de mi experiencia.
Por eso cada vez que surge, de afuera o de adentro, la gastada pregunta: "¿Vale la pena?" La respuesta siempre es la misma: "Vale la pena". Y no tengo ninguna duda de que es así.
martes, 21 de mayo de 2013
Sentido de pertenencia.
Este año estuve por primera vez en un examen de Tae Kwon-Do desde el lado evaluador. Fue una experiencia muy buena para mí. En un momento una de las nenas que rendían me dijo Sabon-nim, para llamarme. Lo que ví en la mirada de esa nena adolescente fue una mezcla de respeto y admiración. Es un detalle mas, pero este detalle hizo que sintiera que pertenezco a un lugar, a algo, algo grande, donde yo ocupo un lugar importante. Fue como una confirmación acerca de quien soy yo y acerca de que quiero hacer con mi vida. Ahora tengo que seguir replanteandome algunas cosas, pero me siento bien y, lo que me queda por delante es tener fé en mí mismo y liberar mi mente, para llegar muy lejos, y trascender social y culturalmente.
sábado, 27 de abril de 2013
Maestro
Ya no se encuentran hombres así. Ese brillo intenso, penetrante, en la mirada y la verdad en la voz. No te baja los ojos en ningún momento. Somos muy parecidos él y yo. Somos personas fuera de serie.
Que bueno encontrarme con vos. Que bueno poder dejar a un lado mi vida de delincuencia juvenil y encontrarme, y saber quien soy. Que bueno saber que nunca me cerrarías la puerta, porque te importo. Porque no son un puñado de palabras lindas, son hechos concretos.
Tenemos los pies en la tierra, y cuando necesité equivocarme, tomar malas decisiones, alejarme, dejar de lado todo, lo hice. Pero me dí cuenta de que estaba perdido y ahora me encontré. Y nunca me diste la espalda, "Casi todas las cosas se pueden arreglar, vos acá vas a tener siempre tu lugar", esas palabras, simples y contundentes a la vez, resumen todo.
Ya estuve mucho tiempo callado. Me tengo que reinventar, y cueste lo que cueste, es el precio de vivir tu propia vida. Finalmente, después de casi siete años te entiendo, me entiendo. No tengo miedo de dar pasos, no tengo miedo de morir, no tengo miedo de vivir, simplemente, no tengo miedo. El universo se puede ir a la mierda.
Gracias, por ser mi mejor influencia. Por mostrarme las cosas desde otra perspectiva. Por creer en mí, cuando nadie lo hacía y por darme tantas oportunidades de crecer. Por aceptarme así como soy, sin exigirme nada. Y sobre todas las cosas por tener en cuenta, y hacerme entender, que mi pasado y mi historia están ahí, pero que mi presente depende de cuanto me esfuerce y mi futuro solamente depende de mí. Estoy listo. Soy yo.
Dedicado al Maestro Miguel A. Quintana.
Que bueno encontrarme con vos. Que bueno poder dejar a un lado mi vida de delincuencia juvenil y encontrarme, y saber quien soy. Que bueno saber que nunca me cerrarías la puerta, porque te importo. Porque no son un puñado de palabras lindas, son hechos concretos.
Tenemos los pies en la tierra, y cuando necesité equivocarme, tomar malas decisiones, alejarme, dejar de lado todo, lo hice. Pero me dí cuenta de que estaba perdido y ahora me encontré. Y nunca me diste la espalda, "Casi todas las cosas se pueden arreglar, vos acá vas a tener siempre tu lugar", esas palabras, simples y contundentes a la vez, resumen todo.
Ya estuve mucho tiempo callado. Me tengo que reinventar, y cueste lo que cueste, es el precio de vivir tu propia vida. Finalmente, después de casi siete años te entiendo, me entiendo. No tengo miedo de dar pasos, no tengo miedo de morir, no tengo miedo de vivir, simplemente, no tengo miedo. El universo se puede ir a la mierda.
Gracias, por ser mi mejor influencia. Por mostrarme las cosas desde otra perspectiva. Por creer en mí, cuando nadie lo hacía y por darme tantas oportunidades de crecer. Por aceptarme así como soy, sin exigirme nada. Y sobre todas las cosas por tener en cuenta, y hacerme entender, que mi pasado y mi historia están ahí, pero que mi presente depende de cuanto me esfuerce y mi futuro solamente depende de mí. Estoy listo. Soy yo.
Dedicado al Maestro Miguel A. Quintana.
sábado, 13 de abril de 2013
Soy Verdugo
Para empezar voy a hablar un poco de mí. Mi nombre en el DNI dice Lihuén Elías Carreño Reyes. Tengo 22 años. Nací en Capital Federal y viví mucho tiempo en zona sur. Toda mi infancia quise ser un peleador. Me gustaban los videojuegos y las películas de lucha y artes marciales, a veces me ponía a "entrenar" solo y podía estar horas imaginandome luchas y jugando a ser un peleador. Mi carrera empezó a los 17 años con el Tae Kwon-Do después de la escuela, a partir de ahí solamente fue en ascenso todo. Cuando empecé a pelear tomé como nombre propio (el) Verdugo.
Hoy en día abrí mi abanico de posibilidades y entrené casi sin parar muchos años. Hago Tae Kwon-Do, Boxeo y Jiu Jit-Su Brasileño. Todavía no soy profesional, pero mi propósito para este año es empezar a vivir de esto, y es que no quiero hacer otra cosa. No me interesa trabajar en otro campo y después, a la noche, ir a transpirar un poco. Yo soy un peleador. A lo que me quiero dedicar es a hacer esto, otra cosa no. Esta es mi profesión y muchas veces la gente, incluída mi familia, menosprecia mi talento y mi amor por lo que hago. Y yo les digo: "Si alguien quiere ser abogado. Estudia, se dedica, aprende y después ejerce, ¿está mal? -No. Es su vida la que eligió. Lo mismo se aplica para mí, y me parece que tengo que pelear contra muchos factores simultaneamente, casi sin el apoyo de nadie."
Mi objetivo en la vida es trascender en el campo social y en el campo cultural. Como deportista y hombre de familia. Quiero llegar a ser un icono de las artes marciales y un verdadero ejemplo de vida para la juventud. Quiero ganarme el respeto no solo de mi comunidad sino del mundo entero. Mi huella la voy a dejar en la juventud de hoy, de mañana y de siempre. Quiero cambiar el mundo y apunto a que los jóvenes de hoy, mañana sean los que lideren la política, la economía y la sociedad de nuestra, o de cualquier comunidad. Entonces formando personas íntegras, con valores propios, con una ética y una cultura moral adoptada para sus vidas, voy a estar cambiando el mundo y cambiando vidas, para mejor. Es algo grande, pero no tengo miedo de lograr el éxito.
Este BLOG es el diario de un peleador, un deportista, un artista marcial y un guerrero de la vida. Espero que le sirva de inspiración a quienes lo lean y que los motive a luchar por sus sueños, eso que es tan difícil, pero que se puede.
Durante mucho tiempo me pregunté: ¿Quien soy?. Hace poco me pude contestar esa pregunta.
Soy Verdugo.
Hoy en día abrí mi abanico de posibilidades y entrené casi sin parar muchos años. Hago Tae Kwon-Do, Boxeo y Jiu Jit-Su Brasileño. Todavía no soy profesional, pero mi propósito para este año es empezar a vivir de esto, y es que no quiero hacer otra cosa. No me interesa trabajar en otro campo y después, a la noche, ir a transpirar un poco. Yo soy un peleador. A lo que me quiero dedicar es a hacer esto, otra cosa no. Esta es mi profesión y muchas veces la gente, incluída mi familia, menosprecia mi talento y mi amor por lo que hago. Y yo les digo: "Si alguien quiere ser abogado. Estudia, se dedica, aprende y después ejerce, ¿está mal? -No. Es su vida la que eligió. Lo mismo se aplica para mí, y me parece que tengo que pelear contra muchos factores simultaneamente, casi sin el apoyo de nadie."
Mi objetivo en la vida es trascender en el campo social y en el campo cultural. Como deportista y hombre de familia. Quiero llegar a ser un icono de las artes marciales y un verdadero ejemplo de vida para la juventud. Quiero ganarme el respeto no solo de mi comunidad sino del mundo entero. Mi huella la voy a dejar en la juventud de hoy, de mañana y de siempre. Quiero cambiar el mundo y apunto a que los jóvenes de hoy, mañana sean los que lideren la política, la economía y la sociedad de nuestra, o de cualquier comunidad. Entonces formando personas íntegras, con valores propios, con una ética y una cultura moral adoptada para sus vidas, voy a estar cambiando el mundo y cambiando vidas, para mejor. Es algo grande, pero no tengo miedo de lograr el éxito.
Este BLOG es el diario de un peleador, un deportista, un artista marcial y un guerrero de la vida. Espero que le sirva de inspiración a quienes lo lean y que los motive a luchar por sus sueños, eso que es tan difícil, pero que se puede.
Durante mucho tiempo me pregunté: ¿Quien soy?. Hace poco me pude contestar esa pregunta.
Soy Verdugo.
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