sábado, 27 de abril de 2013

Maestro

Ya no se encuentran hombres así. Ese brillo intenso, penetrante, en la mirada y la verdad en la voz. No te baja los ojos en ningún momento. Somos muy parecidos él y yo. Somos personas fuera de serie.

Que bueno encontrarme con vos. Que bueno poder dejar a un lado mi vida de delincuencia juvenil y encontrarme, y saber quien soy. Que bueno saber que nunca me cerrarías la puerta, porque te importo. Porque no son un puñado de palabras lindas, son hechos concretos.

Tenemos los pies en la tierra, y cuando necesité equivocarme, tomar malas decisiones, alejarme, dejar de lado todo, lo hice. Pero me dí cuenta de que estaba perdido y ahora me encontré. Y nunca me diste la espalda, "Casi todas las cosas se pueden arreglar, vos acá vas a tener siempre tu lugar", esas palabras, simples y contundentes a la vez, resumen todo.

Ya estuve mucho tiempo callado. Me tengo que reinventar, y cueste lo que cueste, es el precio de vivir tu propia vida. Finalmente, después de casi siete años te entiendo, me entiendo. No tengo miedo de dar pasos, no tengo miedo de morir, no tengo miedo de vivir, simplemente, no tengo miedo. El universo se puede ir a la mierda.

Gracias, por ser mi mejor influencia. Por mostrarme las cosas desde otra perspectiva. Por creer en mí, cuando nadie lo hacía y por darme tantas oportunidades de crecer. Por aceptarme así como soy, sin exigirme nada. Y sobre todas las cosas por tener en cuenta, y hacerme entender, que mi pasado y mi historia están ahí, pero que mi presente depende de cuanto me esfuerce y mi futuro solamente depende de mí. Estoy listo. Soy yo.

Dedicado al Maestro Miguel A. Quintana.

sábado, 13 de abril de 2013

Soy Verdugo

Para empezar voy a hablar un poco de mí. Mi nombre en el DNI dice Lihuén Elías Carreño Reyes. Tengo 22 años. Nací en Capital Federal y viví mucho tiempo en zona sur. Toda mi infancia quise ser un peleador. Me gustaban los videojuegos y las películas de lucha y artes marciales, a veces me ponía a "entrenar" solo y podía estar horas imaginandome luchas y jugando a ser un peleador. Mi carrera empezó a los 17 años con el Tae Kwon-Do después de la escuela, a partir de ahí solamente fue en ascenso todo. Cuando empecé a pelear tomé como nombre propio (el) Verdugo.

Hoy en día abrí mi abanico de posibilidades y entrené casi sin parar muchos años. Hago Tae Kwon-Do, Boxeo y Jiu Jit-Su Brasileño. Todavía no soy profesional, pero mi propósito para este año es empezar a vivir de esto, y es que no quiero hacer otra cosa. No me interesa trabajar en otro campo y después, a la noche, ir a transpirar un poco. Yo soy un peleador. A lo que me quiero dedicar es a hacer esto, otra cosa no. Esta es mi profesión y muchas veces la gente, incluída mi familia, menosprecia mi talento y mi amor por lo que hago. Y yo les digo: "Si alguien quiere ser abogado. Estudia, se dedica, aprende y después ejerce, ¿está mal? -No. Es su vida la que eligió. Lo mismo se aplica para mí, y me parece que tengo que pelear contra muchos factores simultaneamente, casi sin el apoyo de nadie."

Mi objetivo en la vida es trascender en el campo social y en el campo cultural. Como deportista y hombre de familia. Quiero llegar a ser un icono de las artes marciales y un verdadero ejemplo de vida para la juventud. Quiero ganarme el respeto no solo de mi comunidad sino del mundo entero. Mi huella la voy a dejar en la juventud de hoy, de mañana y de siempre. Quiero cambiar el mundo y apunto a que los jóvenes de hoy, mañana sean los que lideren la política, la economía y la sociedad de nuestra, o de cualquier comunidad. Entonces formando personas íntegras, con valores propios, con una ética y una cultura moral adoptada para sus vidas, voy a estar cambiando el mundo y cambiando vidas, para mejor. Es algo grande, pero no tengo miedo de lograr el éxito.

Este BLOG es el diario de un peleador, un deportista, un artista marcial y un guerrero de la vida. Espero que le sirva de inspiración a quienes lo lean y que los motive a luchar por sus sueños, eso que es tan difícil, pero que se puede.

Durante mucho tiempo me pregunté: ¿Quien soy?. Hace poco me pude contestar esa pregunta.

Soy Verdugo.